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Cómo Encender tu Propósito (y dejar de definirte solo por tu puesto)
Del miedo a la claridad: el método del globo para soltar lastre, ganar altura y construir una marca personal que trasciende.

Göreme, Capadocia, Turquía. Foto propia. 2025.
El problema: Tela vs. fuego
Si te pregunto “¿Quién sos?”, ¿arrancás por tu cargo y tu empresa? ¿Y si ese puesto o esa compañía desaparece, te seguís presentando como “ex de…”?
Ese hábito tiene costo: convierte tu pasado en lastre y hace que tu valor dependa de una estructura externa, no de vos. Por eso tu marca personal importa: porque estés donde estés, tengas el rol que tengas, lo que te sostiene es tu sustancia; eso que confluye en tu propuesta de valor única, por lo que te admiran, te respetan y confían en vos.

La historia: Capadocia en 5 minutos
Capadocia, Turquía. Casi no dormí. A las 3:20 AM suena la alarma y salto. Miedo y entusiasmo a la vez: mi primer vuelo en globo, y con mi familia.
Confiamos en la recomendación de la anfitriona y reservamos sin darle demasiadas vueltas.
A las 4:00 salimos en la oscuridad. Al llegar a la zona de Göreme, las chimeneas de hadas dibujaban un paisaje lunar. Los globos parecían cabezas gigantes despertando. Cada llamarada iluminaba la noche como un latido.
Subimos. Los primeros cinco minutos fueron puro asombro: el claro-oscuro del amanecer, la paleta de colores en el cielo, el fuego encendiendo cada envolvente y, sobre todo, la sonrisa de mi familia.

El piloto jugó con las alturas entre formaciones de toba volcánica y después nos llevó a unos 800 metros. El sol anaranjado apareció en el horizonte y la sensación cambió: del nudo en el estómago a una calma agradecida. Entendí algo simple y profundo:
“Tu realidad la determina tu punto de vista. Y tu punto de vista lo eleva tu porqué”.
PAUSA: si estas entusiasmado y aún no lo hiciste, te invito a suscribirte gratis a mi Newsletter semanal:
El mapa del globo: 4 capas, de adentro hacia afuera
Ahí es donde la metáfora se vuelve práctica. Si tu identidad profesional fuera un globo, se vería así:
En el centro está el fuego, que es tu propósito; sin fuego no hay vuelo.
Lo alimentás con tu combustible, tus valores, que definís vos: qué te nutre y hasta dónde querés subir.
Con las maniobras y controles, tus habilidades, orientás la trayectoria, sobre todo cuando hay viento.
Y lo que el entorno ve es la tela, la envolvente con sus colores y logos: tu rol.
Lo visible puede cambiar. Lo esencial no. Si te definís por la tela, cualquier cambio de clima te deja en tierra. Si alimentás el fuego, podés cambiar de tela y seguir volando.
Círculo de Oro: Por qué–Cómo–Qué (Simon Sinek), versión globo
Escuchá cómo te definís cuando te presentás. ¿Arrancás por la tela o por el fuego? Porque de ahí se desprende todo: la manera de pensar, de actuar y de comunicar. El Círculo de Oro, versión globo, es así de concreto: el porqué es el fuego; el cómo, tus controles y procesos; el qué, la tela que los demás ven. Construí y comunicá de adentro hacia afuera.
Para verlo de un vistazo, mirá este esquema: el Círculo de Oro aplicado al cerebro y a nuestro “globo”. Del centro hacia afuera: porqué = fuego / identidad, cómo = proceso / controles, qué = resultados / tela.

Start with Why: el fuego (identidad) impulsa el proceso (cómo) y se manifiesta en resultados (qué). Del centro hacia afuera.
Mini ejercicio: Escribí 1 línea por capa
Si te sirve, probá este mini ejercicio ahora mismo: escribí una sola frase por capa. Propósito: “Estoy acá para…”. Valores: “Elijo alimentar mi fuego con…”. Habilidades: “Mi manera de operar bajo presión es…”. Rol: “Hoy mi tela dice…”. Leé en voz alta lo que pusiste primero. Si lo primero que te sale es la tela, tenés un buen diagnóstico de por dónde empezar a trabajar. No cambies de tela para sentirte distinto; alimentá el fuego y vas a volar distinto.
Soltar lastre: Dejá etiquetas y subí
Tal vez por eso a muchos se les desmorona el sentido al jubilarse: confundieron altura con logo. Cuando el trabajo termina, sienten que termina todo. Pero si tu fuego es tuyo, el paisaje puede variar y vos seguís en el aire. Soltar lastre duele —etiquetas, cargos, autodefiniciones viejas—, pero es lo que te da altura. Y la altura te devuelve perspectiva: te permite diferenciar lo urgente de lo importante, ordenar prioridades y elegir rumbos con calma.
Propuesta de valor: Que recuerden la vista, no la tela
Tu propuesta de valor única nace en ese fuego y se nota en la experiencia de vuelo que otros recuerdan. No es la tela lo que queda en la memoria, es la vista que les ofreciste. Cómo los hiciste sentir.

Cuando comunicas desde tu creencia, te eligen por tu creencia, indistintamente de lo que vendas. Por eso los mejores no venden características; venden una transformación, un cambio posible, una promesa que conecte con la causa que los mueve.
Por todo esto escribo una newsletter semanal. Porque es algo totalmente mío. Sin obligación de nadie y alimentado por el fuego interior. Más allá de mi puesto de trabajo, más allá de las circunstancias externas y más allá de lo que fue mi pasado.
Fogoneá tus ideas hoy mismo
Si querés comunicar tus creencias para convertir, te dejo un recurso concreto: mi ebook “El Arte del Copywriting: Guía práctica para Principiantes” para empezar a publicar hoy mismo. Te va a ayudar a alinear tu porqué con tu cómo y tu qué en palabras que elevan. Compralo AQUÍ.
Gracias por acompañarme. Y la pregunta para cerrar, para que resuene en tu semana:
¿Qué vas a alimentar hoy, la tela o el fuego?

Micu (Semana 2487. Viviendo cada una como si fuera la más importante).

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La información compartida en este post tiene fines informativos y no debe considerarse como asesoramiento profesional en temas de salud, finanzas, legales, psicológicos o de cualquier otra índole. Antes de tomar decisiones importantes, consulta con un especialista calificado o realizá tu propia investigación.